246 carreras, 535 puntos, 62 podios y 13 victorias: éstas son las impresionantes cifras que resumen la carrera de Fórmula 1 de David Coulthard. Y el escocés va a dedicar su última carrera de Fórmula 1 este próximo fin de semana en Sao Paulo (Brasil), la número 246, a una visión muy especial: conseguir que la paraplejia pueda curarse. Luciendo en el carenado de su coche de Fórmula 1 únicamente el logotipo de Wings for Life, el próximo domingo 2 de noviembre de 2008, el piloto dirá adiós y, al mismo tiempo y de manera muy personal, también “gracias”.

“Más de una vez a lo largo de mi carrera he tenido mucha suerte cuando pude salir caminando por mi propio pie de algunos choques”, comenta David Coulthard, uno de los pilotos de Fórmula 1 con más experiencia y que este fin de semana pondrá punto final a su carrera. Coulthard ha decidido dedicar su última carrera a una importante causa benéfica, a Wings for Life, una fundación sin ánimo de lucro dedicada a encontrar una cura a las lesiones de médula espinal.

Se espera que la última carrera de David Coulthard despierte interés a nivel mundial sobre el tema de la paraplejia y ayude a sensibilizar a la opinión pública sobre este asunto, ya que todos corremos el riesgo de sufrir una lesión en la médula espinal. La decisión de Coulthard de conducir su coche llevando la imagen de Wings for Life ayudará a recaudar fondos para la investigación sobre la médula espinal. “Con esta acción quiero expresar lo agradecido que me siento por poder andar y correr. Sé que hay muchas personas que no tienen mi suerte”, añade. David logró salir ileso cuando su avión se estrelló en el año 2000, y con tan solo algunos moratones pudo competir en un GP unos días más tarde.

Mientras se disputa una emocionante carrera de F1, el destino cambia la vida de otras personas en diferentes lugares del mundo. Cada cuatro minutos alguien en alguna parte del planeta sufre una lesión severa en la médula espinal. A nivel mundial, hay más de 2,7 millones de personas postradas en una silla de ruedas como consecuencia de un accidente de tráfico o una simple caída. Y cada año el número se incrementa en 130.000 personas más.

“Dedico mi última carrera a esta visión: conseguir que la paraplejia se pueda curar”, comenta el escocés mientras se prepara para la última prueba de sus 15 años de carrera profesional en la Fórmula Uno.

“En Fórmula Uno el éxito se mide en segundos, en Medicina se piensa en años. Pero en ambas disciplinas, la ambición y el compromiso son factores cruciales y necesarios para conseguir llegar a la meta lo antes posible. Wings for Life ayuda a acelerar el tiempo necesario para lograr ese avance decisivo en la investigación sobre la médula espinal”.

“David Coulthard nos ha apoyado mucho en el pasado, participando en varios proyectos como “Faces for Charity” en el Gran Premio de Silverstone en 2007”, comenta muy agradecido Heinz Kinigadner, co-fundador de Wings for Life. “Dará varias vueltas de despedida y seguro que en esta carrera logrará con su coche aumentar el conocimiento que existe sobre Wings for Life. Además, David es Embajador de Wings for Life”.

La Fundación Wings for Life para la Investigación sobre la Médula Espinal apoya económicamente proyectos de investigación muy prometedores que buscan estimular la regeneración de la médula. La Fundación está reconocida oficialmente como organización sin ánimo de lucro, de ahí que dependa de donaciones privadas que se destinan en su totalidad a proyectos de investigación.

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Mathias Kniepeiss
David Coulthard